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Web 3.0 Ciencia Marina Aun en este Milenio muchas instituciones académicas son refractarias a la innovación. Pocas instituciones académicas o científicas han desarrollado estrategias explíticas de adopción de tecnologías web 2.0 asociadas a un cambio de paradigma hacia modelos abiertos de creación de conocimiento y colaboración. Por el contrario, si existen experiencias dentro del campo de la edición científica, pero casi siempre asociadas a proyectos nuevos, nacidos en un entorno digital y donde las herramientas 2.0 están ya disponibles desde el inicio, como la Public Library of Science. Pero estos proyectos totalmente nuevos no se encuentran con las barreras de una organización tradicional que debe reinventarse para adaptarse al nuevo paradigma. Por otra parte, en todas las organizaciones científicas y/o académicas existen los que se han denominado usuarios apasionados, que utilizan activamente la web 2.0 pero lo hacen al margen de su institución. Son experiencias individuales, bottom-up, en algunos casos muy existosas, pero que no se suelen escalar generando un cambio al nivel de la organización. Por eso es especialmente interesante el análisis de las pocas experiencias existentes de organizaciones tradicionales que toman la decisión estratégica de adaptarse al nuevo paradigma tecnológico y de generación de conocimiento que significa la web 2.0. El grupo editorial Nature (Nature Publishing Group o NPG) que publica la revista homónima, posiblmente la más prestigiosa en el ámbito científico, es uno de esos raros casos. Con una historia que se inicia en el siglo XIX (acaban de crear un una web sobre su historia, que incluye un timeline, videos y una encuesta sobre los papers favoritos de los lectores), este grupo lanzó hace ya un tiempo su proyecto Nature Web Publishing que los ha situado en la vanguardia de las experiencias innovadoras en el desarrollo de herramientas y uso de la web 2.0 en la comunicación científica y la dinamización de comunidades. Bajo la dirección de Timo Hannay, Nature Web Publishing está inventando con su trabajo abiertamente experimental un nuevo concepto de editorial científica. Este proceso de introducción del paradigma 2.0 en Nature puede seguirse en su blog Nascent y en el Nature Podcast.Un post de Timo Hannay en Nascent comentó un artículo, The Web Opportunity, que publicó en STM News (y reproduce el texto completo). Este artículo resume la filosofía y motivaciones de la estrategia web 2.0 de Nature (“it's basically a summary of the ways in which the O'Reilly alpha-geek crowd has influenced our activities at Nature.”): Pero al tiempo, este proyecto se ha enfrentado a diversos problemas y, posiblemente, uno de los más difíciles ha sido el provocado por la apatía de sus propios usuarios (los científicos en este caso), como ha sucedido en su experimento sobre “open peer review”. En este caso, los científicos han mostrado un muy escaso interés en poder revisar y criticar en público y en abierto los papers de sus colegas, un proceso que constituye la base fundamental de la evaluación de la calidad científica de los trabajos. Nature es un buen ejemplo de cómo la adaptación institucional puede verse frenada por los propios usuarios. En el informe final publicado en la revista se resume esta aparante paradoja: “Despite enthusiasm for the concept, open peer review was not widely popular, either among authors or by scientists invited to comment.”. En realidad, el resultado era previsible por dos razones. Primero, las comunidades científicas son bastante tradicionales en sus comportamientos y reglas de funcionamiento por lo que son reacias a cambiarlos de modo rápido ante la propuesta experimental de una editorial (por mucho que sea una de las más importantes). Segundo, el peer review significa un trabajo adicional que, en estos momentos, ninguna institución científica incentiva. De hecho, las revistas científicas tienen cada vez mayores dificultades para encontrar revisores para los artículos que reciben, y este experimento no ha podido escaparse a esta tendencia.Independientemente de éxitos y fracasos puntuales, la estrategia web 2.0 de NPG está poniendo a prueba muchos conceptos y herramientas y experimentando con los cambios que necesariamente deberán producirse en la forma de hacer ciencia en el futuro. Se pueden identificar una serie de elementos clave en esta estrategia:
– NPG Blogs y el Planet Nature, un agregador de todos sus (comentado en Nascent). – Connotea, un sistema online de gestión bibliográfica, basada en etiquetas. – Open Peer Review Trial. – Nature Network, una red social que permite a los usuarios gestionar su actividad con las herramientas de Nature y con algunas externas. – Actividades en Second Life (comentadas en Nascent). – Scintilla, un agregador y lector de feeds RSS. El anuncio en Nascent explica los detalles de esta herramienta (más en Smart Mobs: y Chronicle of Higher Education blog): Scintilla tiene que competir con agregadores con una masa crítica importante y de gran utilidad, como Google Reader, Netvibes o el propio Bloglines (al menos en sus últimas versiones), pero aporta algunas utilidades bien adaptadas a las necesidades del científico que tiene que hacer frente diariamente a la avalancha de información científica que se publica (y que ya utiliza en su mayor parte RSS). – Science Foo Camp, celebrado por segunda vez del 3 al 5 de Agosto de 2007 (más en Nascent), es evento spin-off del Foo Camp, organizado desde 2003 por O'Reilly. – Nature Precedings (anuncio en Nascent; más en O’Reilly Radar; press release, en pdf). El proceso de revisión por pares y publicación oficial de los resultados científicos es sumamente lento (y aunque los plazos se han acortado gracias al uso de Internet, la brecha con el funcionamiento de los medios digitales es cada vez mayor). Por el contrario, este proceso permite la revisión por pares, el archivo y que el material sea citable por otros autores. Complementariamante, es habitual que los científicos publiquen en Internet preprints de los manuscritos no publicados que se encuentran en fase de revisión. Pero estos repositorios son dependen casi siempre de iniciativas de una institución (y de que dispongan de fondos para su mantenimiento) y no existen métodos consensuados para su cita. Nature Preceedings trata de solventar estos problemas creando un sistema de almacenamiento gratuito, “oficial” (y citable) de documentos no publicados ni sometidos a peer review. El contenido se libera (en pocas horas después de una revisión previa por una serie de curators que aseguran que el material no es “inapropiado”) con una licencia Creative Commons Attribution License y cada paper es citable dado que utiliza un DOI similar al que es utilizado con los papers ya revisados y publicados en revistas. Preceedings se inspira en el repositorio de preprints de física arXiv.org que gestiona la Universidad de Cornell (de hecho, Nature no ofrece este servicio para papers de física). Entre los partners de esta iniciativa se encuentran British Library, European Bioinformatics Institute, Science Commons, y el Wellcome Trust. En el futuro, con el fin de asegurar la permanencia del repositorio, se plantean establecer copias en los servidores de estas otras instituciones. Dr. Juan Freire (miembro de Oceanógrafos Sin Fronteras). |
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Por eso es especialmente interesante el análisis de las pocas experiencias existentes de organizaciones tradicionales que toman la decisión estratégica de adaptarse al nuevo paradigma tecnológico y de generación de conocimiento que significa la web 2.0. El grupo editorial
En realidad, el resultado era previsible por dos razones. Primero, las comunidades científicas son bastante tradicionales en sus comportamientos y reglas de funcionamiento por lo que son reacias a cambiarlos de modo rápido ante la propuesta experimental de una editorial (por mucho que sea una de las más importantes). Segundo, el peer review significa un trabajo adicional que, en estos momentos, ninguna institución científica incentiva. De hecho, las revistas científicas tienen cada vez mayores dificultades para encontrar revisores para los artículos que reciben, y este experimento no ha podido escaparse a esta tendencia.